Desencanto, no lo intentes más conmigo, por favor. Me atraes más que un mal vicio, pero soy demasiado joven para ti, esto no está bien. Entumece otras manos, desconecta otras neuronas, encoge otro corazón que no sea el mío porque no estoy preparada aún. Muestra algo de decencia.
Susurra en otro oído palabras como anzuelos. Cierra otra boca a besos. Desaparece. En el futuro, quién sabe, todo podría ser entre nosotros, no te digo que no, pero por ahora déjame a solas con mis posibilidades.
Te lo pido por las buenas, en plan civilizado, por la confianza que hay después de todo. No me hagas montar un espectáculo. Y descuida que, cuando llegue el momento, si eso, yo te busco… sé dónde vives.




