Conversión del libro de papel a electrónico

En estos momentos, sin que muchos se paren a pensar en ello, el mundo editorial y digital convergen en nuevo modelo de negocio.
Cómo ha pasado con la industria musical, si las editoriales no espabilan les ocurrirá igual que a muchas discográficas que no entienden, o quieren entender, que ha cambiado la manera de consumir conocimiento de la gente, y como negocio que hasta ahora era muy rentable, deja de serlo en breve espacio de tiempo.
Aunque creo que el libro de papel no desaparecerá a medio plazo, si que poco a poco se creará la necesidad en el mercado editorial de actualizar todo su contenido a nuevos soportes. Pensando a largo plazo, el papel terminará siendo un objeto exclusivo, muy similar hoy en día a los discos de vinilo.
Parece que este año ya despega definitivamente el libro digital. Tras la aparición de el nuevo Apple iPad y lo que lleva peleado Amazón con su Kindle, parece que las marcas más importantes ya se suben al carro, y eso un síntoma de la evolución del mercado.
Llevo quince años viviendo entre dos mundos: los libros y la red. Durante este tiempo aporté al sector del libro  mucho diseño, infografía, maquetación infernal y soluciones web para venta online; así que nos vemos arrastrados irremediablemente a este nuevo y apasionante mundo de la tinta electrónica, en la que muchos amigos del sector editoral me preguntan: ¿y como es él?¿a que dedica el tiempo libre? ¡Help!
Hay un pensamiento equivocado con respecto a la conversión de libros de papel a libros electrónicos. Se cree que si tenemos un archivo maquetado en Indesign o QuarkXpress y lo exportamos o pasamos por Calibre o Stanza, nos saldrá un libro electrónico perfecto. Como el que hace salchichas en una carnicería.
No niego, que se pueda hacer, pero esto me recuerda a los primeros tiempos de internet cuando en vez de crear páginas con un código limpio y con poco peso, la gente usaba programas como Frontpage que generaba una horrible serie de datos que luego rompía por todos lados y sobre todo situándonos en una época en la que el peso de los archivos era vital en la red.
Cuanto mayor sea la calidad de el archivo generado, menos problemas tendrá a la hora de navegar por lectores, que muchas veces, son máquinas poco potentes que hará eternas las esperas al moverte por el libro. En Opsou creamos nuestra propia herramienta y un “NowHow” que permite el resultado que buscamos de una manera más efectiva.
No se trata solo de convertir un archivo de formato, teniendo en cuenta el nuevo medio en el que nos vamos a mover, debemos cambiar el chip. Por ejemplo, un concepto como el paginado, pierde su sentido ya que dependiendo del tamaño de visor o de configuración del usuario cambiará el tamaño del libro.
Para entendernos, si metemos un bloque de texto en un visor de 600x600px ocupará 100 páginas. Si lo metemos en otro de 300x300px ocupará 200 páginas. Es decir, el visor es quien aporta este indicador variable no nosotros cuando hacemos la conversión del libro a formato digital.
Si queremos trabajar en este medio debemos entender el concepto de contenidos adaptables, como ocurre en la web 2.0, que cualquier contenido debe de ser visible en cualquier dispositivo y configuración.
Otro tema a destacar son las imágenes. Creo que por el momento los libros más susceptibles de publicarse en formato digital, son las novelas. Exceptuando el iPad de Apple, el resto de lectores son de tinta electrónica que con luz se ven perfectamente pero en blanco y negro, y con un refresco de pantalla bastante pésimo a mi gusto.
Sí, se ve perfecto, pero los libros con fotos en blanco y negro ya pasaron a la historia. Cuando el resto de marcas, que ahora está en pañales, empiecen a dar prestaciones más similares al iPad, como ocurrió en su día con el iPhone, se le podrá ofrecer a el lector una serie de servicios que hagan más apetecible un libro electrónico que uno de papel. Ese será lo que aportará valor a este nuevo soporte y creará definitivamente el nuevo modelo de negocio.
En próximos post hablaremos de que características técnicas debería tener un lector, en que formatos debemos generar los libros electrónicos, modelo de negocio, etc. Por el momento aquí nos quedamos.

Conversión del libro de papel al electrónico

En estos momentos, sin que muchos se paren a pensar en ello, el mundo editorial y digital convergen en nuevo modelo de negocio.

Cómo ha pasado con la industria musical, si las editoriales no espabilan les ocurrirá igual que a muchas discográficas que no entienden, o quieren entender, que ha cambiado la manera de consumir conocimiento de la gente, y como negocio que hasta ahora era muy rentable, deja de serlo en breve espacio de tiempo.

Aunque creo que el libro de papel no desaparecerá a medio plazo, si que poco a poco se creará la necesidad en el mercado editorial de actualizar todo su contenido a nuevos soportes. Pensando a largo plazo, el papel terminará siendo un objeto exclusivo, muy similar hoy en día a los discos de vinilo.

Parece que este año ya despega definitivamente el libro digital. Tras la aparición de el nuevo Apple iPad y lo que lleva peleado Amazon con su Kindle, parece que las marcas más importantes ya se suben al carro, y eso un síntoma de la evolución del mercado.

Llevo quince años viviendo entre dos mundos: los libros y la red. Durante este tiempo aporté al sector del libro  mucho diseño, infografía, maquetación infernal y soluciones web para venta online; así que nos vemos arrastrados irremediablemente a este nuevo y apasionante mundo de la tinta electrónica, en la que muchos amigos del sector editoral me preguntan: ¿y como es él?¿a que dedica el tiempo libre? ¡Help!

Hay un pensamiento equivocado con respecto a la conversión de libros de papel a libros electrónicos. Se cree que si tenemos un archivo maquetado en Indesign o QuarkXpress y lo exportamos o pasamos por Calibre o Stanza, nos saldrá un libro electrónico perfecto. Como el que hace salchichas en una carnicería.

No niego, que se pueda hacer, pero esto me recuerda a los primeros tiempos de internet cuando en vez de crear páginas con un código limpio y con poco peso, la gente usaba programas como Frontpage que generaba una horrible serie de datos que luego rompía por todos lados y sobre todo situándonos en una época en la que el peso de los archivos era vital en la red.

Cuanto mayor sea la calidad de el archivo generado, menos problemas tendrá a la hora de navegar por lectores, que muchas veces, son máquinas poco potentes que hará eternas las esperas al moverte por el libro. En Opsou creamos nuestra propia herramienta y un “Know How” que permite el resultado que buscamos de una manera más efectiva.

No se trata solo de convertir un archivo de formato, teniendo en cuenta el nuevo medio en el que nos vamos a mover, debemos cambiar el chip. Por ejemplo, un concepto como el paginado, pierde su sentido ya que dependiendo del tamaño de visor o de configuración del usuario cambiará el tamaño del libro.

Para entendernos, si metemos un bloque de texto en un visor de 600x600px ocupará 100 páginas. Si lo metemos en otro de 300x300px ocupará 200 páginas. Es decir, el visor es quien aporta este indicador variable no nosotros cuando hacemos la conversión del libro a formato digital.

Si queremos trabajar en este medio debemos entender el concepto de contenidos adaptables, como ocurre en la web 2.0, que cualquier contenido debe de ser visible en cualquier dispositivo y configuración.

Otro tema a destacar son las imágenes. Creo que por el momento los libros más susceptibles de publicarse en formato digital, son las novelas. Exceptuando el iPad de Apple, el resto de lectores son de tinta electrónica que con luz se ven perfectamente pero en blanco y negro, y con un refresco de pantalla bastante pésimo a mi gusto.

Sí, se ve perfecto, pero los libros con fotos en blanco y negro ya pasaron a la historia. Cuando el resto de marcas, que ahora está en pañales, empiecen a dar prestaciones más similares al iPad, como ocurrió en su día con el iPhone, se le podrá ofrecer a el lector una serie de servicios que hagan más apetecible un libro electrónico que uno de papel. Eso será lo que aportará valor a este nuevo soporte y creará definitivamente el nuevo modelo de negocio.

En próximos post hablaremos de que características técnicas debería tener un lector, en que formatos debemos generar los libros electrónicos, modelo de negocio, etc. Por el momento aquí nos quedamos.

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